Claves para entender la reestructuración del 99% de la deuda.

Claves para entender la reestructuración del 99% de la deuda.

septiembre 2, 2020 0 Por La Nota

Te contamos los principales puntos a tener en cuenta para comprender cómo este logro significa un ahorro de 37.700 millones de dólares para la próxima década.

La reestructuración de la deuda de U$S 66.137 millones en default dejada por Mauricio Macri es un hecho. Fue anunciada en un acto sin grandes alardes por el Presidente Alberto Fernández, su Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, y el Ministro de Economía Martín Guzmán.

Tras nueve meses de negociaciones, finalmente, el 93,5% de los bonistas titulares de esa deuda aceptaron el pliego de condiciones presentado por el Gobierno nacional. Pero, ¿cómo resulta entonces que se lograra canjear el 99% de la deuda? La respuesta es la Cláusula de Acción Colectiva.

La CAC es un recurso de larga data, que básicamente consiste en establecer un porcentaje mínimo de adhesión a la oferta de reestructuración de la deuda en default, obligando a los acreedores que rechazaron la propuesta a sumarse al acuerdo alcanzado.

SIN CIELO PARA EL VUELO DE LOS BUITRES:

La aplicación de esta Cláusula de Activación Colectiva le cierra la puerta en la cara a los eternos carroñeros de países con economías agonizantes a causa de deudas impagables. Los Fondos Buitres, como se conoce a estos operadores especuladores de las finanzas mundiales, se quedaron sin cielo para volar ya que la CAC les retira la posibilidad de litigar en tribunales amigos esperando obtener sumas exorbitantes que los pueblos no se ven en condiciones de pagar.

Para encontrar ejemplos de estas experiencias, no es necesario retroceder demasiados capítulos en la biografía nacional. En el 2015, los carroñeros volvieron a atacar al país reclamando cifras descabelladas por los canjes de deuda logrados en el 2005 y 2010 por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández respectivamente. ¿Por qué no se aplicó la CAC por ese entonces? Concretamente, porque por aquel tiempo este instrumento solo podía utilizarse obtenido el 85% de la aceptación total de los bonistas más el 66% de cada serie o bien el 75% de cada serie sin la necesidad de alcanzar el 85 del total; el Estado nacional no reunía ese número. De modo que, fiel a su pérfida rutina, los Fondos Buitres acudieron a los tribunales de Nueva York para reclamarle a la Argentina montos impagables.

Ante esta situación, el Gobierno presidido por Cristina Fernández de Kirchner acudió a los organismos internacionales buscando el consenso de los Estados del mundo para ponerle un freno de mano a la extorsión de estos operadores especuladores de la finanzas globales. Así fue cómo, con 136 votos a favor y 6 en contra, se firmó un pacto donde se establecía que «los acuerdos aprobados por una mayoría cualificada de acreedores no deben ser afectados, perjudicados u obstaculizados por otros Estados u una minoría de acreedores no representativa, que deben respetar la decisión de la mayoría».

Con la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada, sin embargo, esta disputa fue abandonada. A contramano del camino recorrido por sus predecesores, la nueva gestión selló con un apretón de manos la connivencia con los Fondos Buitres, desembolsando en sus cajas fuertes incluso cifras superiores a las que exigían.

De todas formas, los precedentes internacionales construidos por la por entonces Presidenta Cristina Fernández, sentaron las bases para que en la deuda contraída en los cuatro años de mandato macrista, el número de aceptación para poder aplicar la Cláusula de Activación Colectiva bajara al 66% del total y el 50% de cada serie.

Esto explica el por qué del éxito obtenido por Martín Guzmán, quien logró que el 93,5% de los acreedores cerrara filas con la oferta presentada, obligando a los restantes a entrar en el acuerdo imposibilitados de litigar posteriormente ante jueces cómplices.

UN FUTURO CON CIELO MÁS DESPEJADO:

El acuerdo presentado por las autoridades del Gobierno nacional, implica un ahorro de 37.700 millones de dólares y bajar la tasa de interés del 7% al 3,07% para el período 2020-2030.

En la misma sintonía, para el período 2020-2024, la Argentina enfrentará vencimientos de los títulos externos por aproximadamente u$s4.500 millones en el período 2020-2024 en lugar de los u$s30.200 millones originales.  El alivio de pagos para los próximos cinco años suma 42.500 millones de dólares.

Esto se traduce en un balance más que positivo para la negociación de una deuda de U$S 66.137 millones que el ex Presidente Mauricio Macri había dejado en default desde enero del 2018.

Ahora al Gobierno de Alberto Fernández le queda resolver el endeudamiento contraído en años anteriores con el Fondo Monetario Internacional por un monto de U$S 45.315 millones. Cabe recordar que este crédito fue el más grande aprobado por el FMI en toda su historia.

Este escollo que el tridente Fernández, Guzmán, Kirchner intentarán empezar a solucionar con éxito, parece ser el último nudo a desatar del largo rosario de desordenes que la gestión de Mauricio Macri dejó en cuanto a endeudamientos irresponsables cuyo único objetivo no era otro que el de financiar la timba especulativa de unos pocos en detrimento de la inmensa mayoría del pueblo argentino.

Lo que demuestra que los resortes del Estado pueden ser desplegados para poner a la sociedad de rodillas o bien para poner al país de pie.